Rinitis, padecimiento nasal que se incrementa en periodos lluviosos o fríos: IMSS Guerrero

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*Este padecimiento forma parte de las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA)

Acapulco, Gro. 15 de Septiembre del 2017. – La rinitis es un trastorno que afecta a la mucosa nasal y que produce estornudos, picor, obstrucción, secreciones nasales y, en ocasiones, falta de olfato, y aunque cualquier periodo de año es propicio para que ocurra es más común en periodos de frío o lluviosos, indicó la Delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Guerrero.

Este padecimiento, se ubica como uno de los primeros motivos de consulta en medicina familiar en niñas y niños, indicó el Instituto; por ejemplo, en la Unidad de Medicina Familiar No. 9, ubicada en Acapulco, durante 2016, fueron atendidos 690 menores de edad con esta enfermedad.

El médico epidemiólogo Lino Núñez Márquez, informó que los síntomas de la rinitis se presentan por dos o más días consecutivos y a lo largo de más de una hora la mayoría de los días, causando una sensación muy molesta a la persona.

Indicó que este padecimiento forma parte de las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA). Las IRA son padecimientos causados por virus o bacterias que afectan más frecuentemente a los llamados grupos vulnerables, como menores de cinco años de edad, enfermos de diabetes e hipertensión arterial y los adultos mayores.

Informó que otros síntomas de la rinitis no infecciosa y que se pueden confundir con gripe común son nariz tapada con moco, dolor y salida de líquidos del oído, garganta roja o con puntos blancos y tos, por lo que es importante que al identificar alguna de estas características se acuda a consulta médica para iniciar el tratamiento adecuado.

Ante la presencia de estas molestias, es indispensable acudir con el médico familiar para que realice el diagnóstico y brinde un tratamiento adecuado. La mayoría de las veces se prescriben analgésicos, antipiréticos (para bajar la fiebre), nebulizaciones y, en caso necesario, antibióticos. Con la medicina y los cuidados necesarios (reposo, tomar agua y alimentación balanceada), los malestares deberán desaparecer entre tres días y una semana.

El médico epidemiólogo del Seguro Social agregó que si después del tratamiento, no se nota mejoría o se presentan complicaciones como: amígdalas inflamadas con pus, dolor en el pecho y espalda, dificultad para respirar, fiebre elevada, hundimiento de costillas, pérdida del apetito y labios y uñas amoratados se recomienda regresar con su médico familiar o al servicio de Urgencias.