Conmemora IMSS Guerrero Día Mundial de la Fibrosis Quística

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*Se trata de una enfermedad compleja que afecta varios órganos, pero se identifica más por afecciones pulmonares

Acapulco, Gro. 08 de Septiembre del 2017. – Causando daños en distintos órganos del cuerpo como aparato respiratorio, páncreas, hígado y el aparato reproductor, la fibrosis quística (FQ) es una enfermedad genética que requiere atención de un especialista para lograr un control, ya que se considera un padecimiento complejo, informó la Delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Guerrero.

Los especialistas del Seguro Social informaron que se trata de una enfermedad hereditaria provocada por un funcionamiento deficiente de las glándulas exocrinas y que se caracteriza por presentar signos de enfermedad pulmonar crónica, principalmente, así como disfunción de páncreas.

En la conmemoración del Día Mundial de la FQ, este 08 de septiembre, el médico internista Jesús Valdez explicó que esta enfermedad no es contagiosa ni afecta la capacidad intelectual; y destacó que al momento sólo existe tratamiento para su control, y la persona pueda continuar su vida activa.

Destacó que la enfermedad, en los primeros síntomas en la infancia, se refleja con sudoración excesiva, retardo de crecimiento, dificultad para subir de peso, pérdida de grasa en deposiciones abundantes, prolapso rectal, infecciones respiratorias, neumonía y tos crónica.

El médico especialista comentó que actualmente, la Delegación Guerrero en el área de pediatría del Hospital General Regional (HGR) N° 1 Vicente Guerrero, son atendidos dos casos, registrados en niños menores de un año de edad, quienes reciben la atención integral del padecimiento para mejorar su calidad de vida, aunque, aclaró, no existe una cura para la enfermedad.

“En una enfermedad que tiene que ver con antecedentes genéticos y le puede dar a algunos miembros de una familia, y desde temprana edad, menos de un año o en adolescentes se les empieza a manifestar, y la forma de manifestarse un 90 por ciento por infecciones respiratorias, altas y frecuentes, como sinusitis y una especie de bronquiolitis en los niños”, explicó.

Agregó que el padecimiento, detectado efectivamente en hospitales de tercer nivel, se diagnostica a través de varias pruebas, tales como genes, sangre y pruebas de sudor y afirmó que los tratamientos han mejorado mucho en los últimos años.

Finalmente, comentó que algunas personas con FQ viven pasados los cuarenta, cincuenta años o más. Los tratamientos pueden incluir terapia física para el pecho, terapias nutricionales y respiratorias, medicinas y ejercicio, siempre con la supervisión del especialista.