Autoridades de Ahuacuotzingo desconocen a los cinco policías muertos en emboscada

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Chilpancingo, Gro. 26 de Julio del 2017 (IRZA). – Los cinco policías municipales de Ahuacuotzingo, región de la Montaña, que el martes murieron a balazos al ser emboscados junto con dos pagadores del programa federal Progresa, a quienes despojaron de 977 mil pesos, no son identificados como elementos de esa corporación por las autoridades de esa localidad, a quienes consideraban únicamente como “voluntarios”, por lo que se niegan a pagarle a sus familiares la indemnización por su deceso en funciones.

Lo anterior fue denunciado por sus familiares, quienes desde este miércoles a las 9:00 de la mañana arribaron a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) de Chilpancingo y a la Fiscalía General del Estado para reclamar sus cuerpos.

Entrevistado a las afueras del Semefo, Enrique Rendón Ortega, primo hermano de Lamberto Ortega Teodoro y tío de Reyes Lucas Gatica Cantorian, originarios de Mitlancingo, municipio de Ahuacuotzingo, dos de los cinco policías muertos en la emboscada, relató que el martes, después de esos hechos, el director de Seguridad Pública de esa localidad, del que no recordó su nombre, le dijo a las deudas que los agentes fallecidos “sí estaban trabajando pero como voluntarios”, que ahí laboraban “porque tienen necesidad. Vienen, piden la chamba, pero hasta ahí nada más”.

Señaló que eso “no es posible, entonces cómo van a andar cargando las armas y todo lo demás” sin tener un registro ni contar con certificación como lo exige el Sistema Nacional de Seguridad.

Dijo que los cinco eran policías municipales activos y lo que intenta hacer el director de Seguridad Pública de Ahuacuotzingo, es deslindarse.

Hizo un llamado al alcalde de Ahuacuotzingo, Gerzain Hernández Casarrubias, para que se responsabilice y respete los derechos de los policías muertos en cumplimiento de su deber.

Acusó que incluso a los cinco policías municipales que murieron “les debían su última quincena”.

Denunció que las autoridades ya sabían que en el camino donde fueron emboscados, asesinados y asaltados, opera una banda de delincuentes.

“Yo no sé por qué nada más manda a cinco policías en una patrulla, donde llevan todo. Eso es una cosa increíble de una autoridad responsable. Da a que pensar de qué estará sucediendo adentro”, dijo.

¿Usted cree que los mandaron al matadero? -Le preguntó un reportero-

“¡Pos, sí! Mandan a puros nuevos”.

Enrique Rendón Ortega dijo que “ahí hay gato encerrado”.

Adelantó que seguirán exigiendo que a sus esposas y familiares se les pague la inseminación que les corresponde, porque los policías “no se murieron en la cantina, en la calle, en otro movimiento”, fueron asesinados en cumplimiento de su deber.

Reiteró que el deslinde del director de Seguridad Pública de Ahuacuotzingo lo hizo el martes a “última hora a las dolientes (las esposas)”.

Exigió a la Fiscalía General del Estado una investigación pronta, que se identifique, detenga y castigue a los responsables, o de lo contrario que “digan, indios, ármense para que no se sigan muriendo y van a ver su siguen esas putadas”.

El martes en la mañana, en el punto conocido como Rincón de Cosahuapa, en los límites de Ahuacuotzingo con Olinalá, un grupo de civiles encapuchados emboscaron y mataron a balazos a dos los empleados de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi) y a cinco policías municipales, para robarles 977 mil pesos que iban destinados a pagar a los beneficiarios del programa Prospera.

Los delincuentes también se llevaron una camioneta de la marca Explorer color arena y cinco armas de cargo AR-15 de los policías, además de pistolas y municiones.

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