Se niegan comerciantes a moverse al nuevo mercado de Ayutla, por daños estructurales

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Ayutla, Gro. 27 de Septiembre del 2017. – Comerciantes del Mercado Central de Ayutla dieron un rotundo “No” a la mudanza al Nuevo Mercado Municipal que se encuentra en la colonia Vicente Guerrero, debido a que, aseguran, este inmueble presenta cuarteaduras severas en sus paredes.

Contaron que el sismo de 7.1 grados registrado el pasado 19 de septiembre, dejó ver la mala calidad de esta obra, la cual la mayoría de comerciantes no han querido ocupar porque desde un inicio observaron fisuras, además de que adolece de todos los servicios básicos para operar como una central de abasto.

La alcaldesa Hortensia Aldaco Quintana, desde su llegada en el 2015, ha querido continuar con el proyecto de su esposo el ex alcalde Severo Castro y ha buscado infinidad de estrategias para convencer a los comerciantes de que se muevan al nuevo mercado, pero éstos se han negado por las anomalías que el inmueble presenta.

“No podemos ni queremos movernos al nuevo mercado, la alcaldesa no entiende que el edificio no es habitable. Cuando se derrumbe no va a querer responder por los daños. No es necedad de nosotros, pero queremos un edificio bueno al que no le rasuren el presupuesto”, sentenció la comerciante María Martín Vázquez.

Otros comerciantes comentaron que han recibido incluso amenazas de desalojo de la explanada del Ayuntamiento, pero ahora demostraron, con el sismo del 19 de septiembre, que ese edificio no es seguro, como antes había quedado de manifiesto con una supervisión que hizo personal de Protección Civil estatal, que encontró grandes cuarteaduras en los muros.

“Con esas afectaciones no podemos habitar el mercado. Desde el inicio de la obra nos percatamos que no estaban haciendo bien la construcción, el terreno donde fue edificado era parte de una ladera y no rellenaron bien el piso, por eso el edificio se está partiendo a la mitad. Con esas anomalías, damos un rotundo “No” al cambio de mercado”, dijo Javier Gutiérrez.

Son más de 500 comerciantes los que se han negado a instalarse en ese nuevo inmueble y advierten que ni con amenazas lo van a habitar, ya que no arriesgarán sus vidas por el capricho de la alcaldesa.