Sueño guajiro la remontada del América… Santos finalista del Clausura 2018

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Ciudad de México. 13 de Mayo del 2018. – La hombrada que tanto necesitaba América quedará para mejor ocasión. Las Águilas rozaron la hazaña por algunos minutos, coquetearon con ella cuando anotaron dos goles en 30 minutos y se pusieron a un tanto de lograrlo, pero necesitaban un juego perfecto y no lo realizaron. Un error los mató.

Santos salió a la grama de Santa Úrsula con pánico escénico. No existieron durante un buen rato, pero un gol en solitario de Jonathan Rodríguez apaciguó la tormenta y calmó las aguas para que pudieran enfilarse a una nueva final.

Al final, Isijara selló un empate a dos que congeló al Coloso y puso fin a una eliminatoria en donde los verdiblancos fueron sumamente superiores.

Los azulcremas sumaron un nuevo fracaso a su semestre. Ni Liga ni Concachampions. Las vitrinas de Coapa no recibieron un nuevo inquilino y por segundo torneo consecutivo, el equipo de Miguel Herrera se quedó en la orilla.

El juego

La cita alcanzó a América, que en su cancha y con su gente, necesitaba apelar a su mística para remontar un global de 4-1 en lo que parecía toda una misión imposible.

El planteamiento inicial fue agresivo, el mensaje de Miguel Herrera era de matar o morir, es por eso que desde el inicio puso toda la carne al asador y esperó a que sus jugadores hicieran lo suyo.

La enmienda empezó a tomar forma cuando Gerardo Alcoba cargó dentro del área a Henry Martín. Pérez Durán no dudó en sancionar el penalti, mismo que Cecilio Domínguez tomó sin dudar un instante. Esta vez no sucedió lo mismo que en el juego de ida. Jonathan Orozco fue engañado y las Águilas cascaban el primero.

La anotación fue una inyección de jubilo y adrenalina para la tribuna de Santa Úrsula. El graderío se convirtió en un jugador más que empujaba a los suyos en busca de la gesta que les diera el boleto a la final contra Toluca.

Sin dejar de insistir, los azulcremas se encontraron con un tiro de esquina. El cobró fue al corazón del área y se encontró con Bruno Valdez, quien saltó más que sus marcadores y puso un testarazo que el arquero lagunero solamente pudo seguir. El lance fue inútil y el segundo gol llegaba. La misión ya no parecía imposible. Les faltaba solamente un tanto.

Los de la Comarca tardaron en reaccionar. Sus intentos de ir al frente eran tímidos, sin sensación de peligro. Algunos disparos de larga distancia que no llevaban nada. Sin embargo, su delantera hizo gala de contundencia al aprovechar un error en la salida americanista. La pelota fue robada en media cancha y con la zaga local mal colocada, Lozano encontró el hueco para filtrar un servicio perfecto a Furch. El delantero argentino perdió el mano a mano con Marchesín, pero el rebote le quedó a modo al “Cabecita” Rodríguez. La portería abierta solamente tuvo que recibir a la de gajos para que besara la red y le diera un respiro a los verdiblancos, que se fueron con el alivio de recuperar algo del terreno perdido antes del descanso.

Con el complemento en marcha, el “Ave” ya tenía en contra a dos oponentes: Santos y el cronómetro. El primero de los dos se quedó a centímetros de hacerle un daño irreparable cuando Rodríguez eludió a su marcador con un sombrerito en la línea del área, y sin dejar caer la bola, la prendió de aire. La bala blanca fue a dar al travesaño, que todavía tembló segundos después del impacto.

En el inicio del segundo tiempo, los “Millonetas” parecía que no se habían recuperado del todo del gol en contra. Tardaron en enchufarse nuevamente. Los Laguneros se aprovecharon de eso y en un descuido, Rodríguez quedó otra vez mano a mano ante Marchesín, quien rápido achicó para mantener todavía con vida a los suyos. Santos parecía que lo liquidaba en cualquier instante.

La diosa fortuna le tiró un ligero guiño a los de Coapa. En un tiro libre, Lozano le pegó a la Barrera, pero el rebote salió disparado a toda velocidad con dirección a puerta. Fue ahí cuando el poste se interpuso. Micro infarto para la zaga crema que no pasó a mayores.

Urgido de refrescar su ofensiva, el “Piojo” modificó y mandó a la cancha a Andrés Ibargüen con la esperanza de que el colombiano pudiera resolver parte del problema que tenían encima. Era de sus últimas alternativas en ataque desde la banca y no había tiempo que perder.

Al percatarse de que en el campo no pasaba absolutamente nada, los aficionados cremas sacaron un profundo grito de “Vamos América” para tratar de despertar a sus once futbolistas, que conforme avanzaban los minutos, caían en la desesperación.

Los santistas empezaron a hacer su otro partido, el de comerse los segundos, ganarle tiempo al reloj. La final estaba cerca y era momento de no soltarla por nada.

El último clavo en el ataúd de América llegó por cortesía de Jesús Isijara. El recién ingresado supo capitalizar un contragolpe. Con calma y sangre fría, remató cruzado ante el arco local y consiguió el empate que también significó la confirmación del boleto a la final.

En Coapa sumaron un nuevo fracaso. La Liga y la Concachampions fueron objetivos que no pudieron alcanzar, por lo que el balance fue más que negativo.

Santos se medirá a Toluca en la definición por el título del Clausura 2018 con cuentas pendientes que saldar luego de la última vez que ambos se vieron las caras en esa instancia.

*Información tomada de Esto

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