Rector malo o rector bueno… Por: Federico Nogueda

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Desde su llegada como rector a la UAGro, si algo ha caracterizado a Javier Saldaña es que nunca pasa inadvertido en casi todo lo que hace, algunos para bien, otros lo consideran para mal, lo cierto es que es un rector que al final trasciende en su labor.

Lo que más se le ha cuestionado por sus críticos es sin duda su logística con la que se maneja para trasladarse, no obstante que él mismo lo ha declarado que ha sido objeto de amenazas, otro el presupuesto millonario que maneja y finalmente la aprobación de la Ley Orgánica de la Universidad, donde va incluida la reelección inmediata.

La figura de la reelección causó varios análisis encontrados ya que de decidirse el rector en reelegirse algunos considera que tendría ventaja ante sus rivales, a pesar que tendría que pedir permiso o renunciar, esto quizás quiera decir que es personaje que tiene trabajo u obra dentro de la UAGro.

No obstante, se observa que es un personaje que sigue llevando a la Universidad sino a la mayor cúspide, cuando menos a posesionar a la casa de estudios a lugares más dignos académicamente.

Hoy la mayoría de preparatorias, como facultades cuentan con una mayor infraestructura desde bancas, talleres, laboratorios con mejores condiciones, hay excepciones como todo, pero siguen esas excepciones en los planes de mejorarlas.

Así, por ejemplo, la última obra es la de la escuela preparatoria número 44 del municipio de Ayutla, ahí se construyó un edificio con tres niveles, donde albergará a un laboratorio multidisciplinario, biblioteca, centro de cómputo, y seis aulas.

En la región de la Tierra Caliente en la facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, en Altamirano entregó equipo electrónico, microscopio y material de laboratorio para las prácticas.

Hizo lo propio con la entrega de 18 plazas de tiempo completo del Programa para el Desarrollo Profesional Docente (PRODEP), en el puerto de Acapulco, especialmente a académicos en la investigación.

Ahora bien, apreciando lo que para algunos puede ser malo del rector, como los que dicen que es bueno lo que ha hecho hasta ahorita, la conclusión sería que se tiene un rector que trabaja, aporta, pero quizás no les guste su estilo personal de trabajar, aunque ha dado dignidad a la Universidad, como una nueva identidad a las nuevas generaciones.

Donde ya no dicen ¡Mamá, aunque sea me quedó en la UAGro, si ya no tengo opción! Ahora dicen quiero quedarme a estudiar en la UAGro, ya tiene sus edificios pintados, sus salones ya están cerrados, con puertas, está embardada la escuela, sus laboratorios y auditorios cuentan con aire acondicionados, quizás no todos, pero si un número considerable.

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