Maestros cetegistas agreden a fotógrafas y reporteros que cubrieron una de sus protestas en Chilpancingo

Los reporteros les recriminaron que hayan agredido a sus dos compañeras y les recordaron que no se trataba de una primera agresión, pues en otras ocasiones han atentado contra la libertad de expresión.

Chilpancingo Gro; a 11 de noviembre de 2020.- En una acción inédita, un grupo de reporteros irrumpieron en la sede de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), para reclamar airadamente por las agresiones que sufrieron sus compañeras María Avilés y Beatriz García, de parte de maestros durante una movilización que realizaron este miércoles en la colonia Villa Lucerna, en esta capital.

Lo reporteros dieron cobertura a la protesta de la CETEG en las oficinas alternas del secretario de Educación, Arturo Salgado Urióstegui, en la colonia Villas Lucerna, en donde uno de los dirigentes cetegistas, José Manuel Venancio Santiago, ofreció una conferencia.

Tras esa conferencia los maestros disidentes irrumpieron en esas oficinas alternas, por lo que la reportera de El Sur, María Avilés, daba seguimiento a esta manifestación, en tanto un grupo de maestras disidentes formaron una valla para impedir el acceso a los reporteros.

María Avilés realizaba la cobertura tras lograr pasar la valla y empezó a tomar fotografías, cuando un grupo de maestras la empezaron a rodear y a amedrentarla, acusándola de ser una “provocadora” que iba a “reventar” la protesta.

Arrebataron el celular y forcejearon con la reportera, hasta que logró que le regresaran su teléfono, y en ese momento llegó José Manuel Venancio, quien pidió disculpas a la reportera y le dijo que “entendiera que las maestras estaban pasando por un estrés por tres meses de movilizaciones y sin respuesta” a su demanda de 30 plazas.

Mientras eso sucedía, las maestras que estaban en la valla contuvieron a la reportera Beatriz García, a quien también agredieron. Ante esto, un grupo de reporteros decidió organizarse y se congregaron afuera de la sede de la CETEG, en la colonia Burócratas, y se manifestaron con pancartas y exigieron respeto a la libertad de expresión.

Otros reporteros empezaron a pintar las paredes del edificio y denunciaban la agresión a sus dos compañeras y colocaron pancartas en el portón de acceso, el que además abrieron por la fuerza.

Adentro los maestros disidentes estaban en el desconcierto y no sabían qué hacer, pues unos salieron por una puerta lateral, otros estaban incrédulos ante la acción de los reporteros que irrumpieron en su sede sindical, y unos cuantos asumieron una actitud de desafiante.

Los reporteros les recriminaron que hayan agredido a sus dos compañeras y les recordaron que no se trataba de una primera agresión, pues en otras ocasiones han atentado contra la libertad de expresión al tratar de despojar de sus teléfonos a otros compañeros.

El reportero Jacob Morales les dijo que era vergonzoso que en medio de una alta incidencia de agresiones y asesinatos de mujeres en Guerrero y en el país, “otro grupo de mujeres agreda a compañeras que sólo iban a hacer su trabajo de cobertura a sus protestas, como siempre lo hemos hecho”.

Venancio Santiago intentó intervenir en esta protesta, pero los reporteros le dejaron en claro que no querían un diálogo y que la protesta era para señalar que no iban a permitir una agresión más, en tanto el dirigente sindical contenía a dos maestros y una maestra que trataba de confrontar a los reporteros.

Luego, los reporteros decidieron salir del edificio y afuera prendieron fuego a unas cartulinas que llevaban y gritaron consignas para exigir a los afiliados a la CETEG respeto a la libertad de expresión. (www.agenciairza.com)