Sectur, resultados por encima del discurso

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Miguel Ángel Arrieta

Si la candidatura priista a la alcaldía de Acapulco se definiera por resultados económicos, el Secretario de Turismo del estado, Ernesto Rodríguez Escalona, sacaría varios cuerpos de ventaja a los contendientes de su partido encarrilados en la búsqueda de la nominación tricolor.

Y es que aun cuando la Secretaría de Turismo constituye una entidad alejada del proselitismo frenético que desarrollan los otros precandidatos, las cifras y datos duros exhibidos ayer en conferencia de prensa por los responsables de la dependencia, Ernesto Rodríguez y Noé Peralta, meten al titular de Sectur a la competencia interna de su partido.

Un factor poco difundido en la práctica pero que representa referentes definitivos para orientar el crecimiento económico de los destinos turísticos, es el comportamiento de la ocupación turística, frecuencia y número de vuelos, revisión de objetivos financieros y propuestas reales de crecimiento comercial.

Todos estos elementos son tomados en cuenta por inversionistas nacionales e internacionales al momento de decidir donde arriesgar sus capitales. Ningún empresario coloca su dinero en una charola de corazonadas; la apuesta es dirigida siempre hacia objetivos rentables y fértiles para la recuperación de utilidades.

Por lo pronto, durante los dos últimos años Guerrero registró un incremento en recibimiento de turistas extranjeros, de 400 mil recibidos en 2015 a casi un millón durante el semestre enero-junio del 2017P particularmente visitantes provenientes de Canadá, Argentina, Colombia, Perú, Estados Unidos y diversos países europeos cuya población manifiesta especial predilección por Taxco de Alarcón e Ixtapa-Zihuatanejo.

Cuando comenzó el actual gobierno estatal, -octubre del 2015-, la Sectur trazó una meta sexenal de superar la ocupación hotelera promedio en Guerrero de 45 por ciento que reflejaban los indicadores, a un 54 por ciento anual promedio al finalizar el gobierno astudillista.

No fue necesario esperar hasta concluir el sexenio; dicha meta fue rebasada antes de cumplirse dos años de gobierno. Actualmente la ocupación promedio anual que registra Guerrero es del 56 por ciento.

La llegada de cruceros y vuelos no escapa de la tendencia positiva: en 2015 llegaron apenas ocho cruceros, mientras que durante el 2016 y lo que va del 2017 sumarán 60. En las rutas de vuelo internacionales se operan nuevos itinerarios desde diversas ciudades de Estados Unidos, entre estas Los Ángeles, California y Chicago, Illinois, y dos más a punto de inaugurarse.

El glosario de acciones detonadoras de turistas propuesto para el último trimestre del año incluye, convenciones nacionales, internacionales, conciertos, viajes de promoción, viajes de familiarización para periodistas extranjeros, participación en ferias y encuentros internacionales de turismo y adquisición de espacio en medios electrónicos para campañas regionales en más de 40 ciudades del interior de México, con un presupuesto de 54 millones de pesos.

Evidentemente que la dupla Rodríguez Escalona –Noé Peralta capitalizó la tendencia observada a nivel mundial del crecimiento de la actividad turística. De hecho, los operadores internacionales del mercado pusieron en práctica una estructura construida sobre tres ejes para relanzar el concepto vacacional:

Fortalecimiento del renglón de promoción, negociaciones con líneas aéreas para operar nuevos vuelos y aprovechar el crecimiento de la economía norteamericana que según la Reserva Federal es del tres por ciento.

De ahí que los destinos de playa de México registren en lo general una mejora sustancial en su ocupación hotelera durante el primer semestre del 2017, periodo en el que la ocupación promedio subió del 64 al 75 por ciento.

Guerrero se subió a esta ola que elevó la industria hotelera a sus mejores niveles obtenidos desde 2004.

Lo interesante de estos resultados en el caso Acapulco es que se registran coyunturalmente con la apertura del periodo de pasarela pública al que deben someterse los aspirantes de todos los partidos a gobernar Acapulco.

Los del PRI no son la excepción. El problema para los otros precandidatos priistas es que solo presentan trabajo político en su curriculum, en tiempos en los que los políticos son rechazados por un amplio sector de la población.

La realidad indica que los acapulqueños necesitan fuentes de empleo, no discursos políticos.

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